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Mes Nacional de la Lectura: Descubre cómo Rachel Knuese, profesora de la escuela secundaria WIVA, ayuda a los alumnos a redescubrir el placer de leer

Historias y reportajes

Marzo es el Mes Nacional de la Lectura, una época dedicada a celebrar los libros, la alfabetización y el impacto que la lectura tiene a lo largo de toda la vida. En la Wisconsin Virtual Academy (WIVA), la profesora de inglés de secundaria Rachel Knuese no se limita a celebrar la lectura, sino que ayuda a los alumnos a recuperar su relación con ella.

Su filosofía es sencilla, pero contundente: leer debe ser un placer. No algo forzado. No una obligación. No otra tarea más en la lista de cosas por hacer. Simplemente un hábito que despierta la curiosidad, la confianza y la conexión.

Y gracias a un programa que ella misma diseñó durante el curso 2021-22, denominado «Reto de lectura 20-for-20», sus alumnos se están aficionando a la lectura a lo grande. Desde entonces, cada año, entre el 75 % y el 80 % de los alumnos participantes afirman que el reto les motiva a leer más, lo que supone un cambio notable en un momento en el que el interés por la lectura a nivel nacional no deja de disminuir.

Un reto de lectura basado en la alegría, no en la presión

Inspirándose en el libro *The Book Whisperer*, de Donalyn Miller, Knuese adaptó una idea sencilla para los alumnos de secundaria: leer 20 minutos al día y proponerse leer 20 libros al año. Sin embargo, se apresura a destacar que la estructura es secundaria respecto a la mentalidad.

«Cualquier lectura es buena lectura», afirma. «Si lees un libro, es fantástico. Si lees treinta libros, lo celebramos».

El reto se plantea deliberadamente como una invitación, más que como una obligación. No se hace especial hincapié en el seguimiento ni en convertir la lectura en una tarea de gran importancia. Por el contrario, la atención se centra en la constancia y el disfrute, ayudando a los alumnos a vivir la lectura como algo que eligen, en lugar de como algo que tienen que hacer.

Crear una cultura en la que la lectura se convierta en una costumbre

Con el paso del tiempo, el reto «20-for-20» ha contribuido a fomentar una cultura de la lectura más amplia en WIVA. Ahora se ha incorporado un tiempo dedicado a la lectura en las clases de tutoría, lo que refuerza la idea de que la alfabetización no es solo responsabilidad de la clase de inglés, sino algo que favorece el aprendizaje en todas las asignaturas.

El acceso también es un elemento clave de la ecuación. Los estudiantes pueden utilizar bibliotecas digitales, audiolibros y lectores de pantalla, y se les anima a recurrir también a los recursos de las bibliotecas públicas.

Este apoyo contribuye a reducir las barreras y garantiza que los alumnos puedan disfrutar de la lectura en formatos que se adapten a sus necesidades.

La elección desempeña un papel igualmente importante. Se anima a los alumnos a explorar distintos géneros, seguir sus intereses y dejar de leer los libros que no les convencen. Las novelas gráficas y los textos más breves suelen servir como punto de partida, ya que ayudan a los alumnos a ganar confianza y resistencia lectora. Al mismo tiempo, obras más tradicionales como *Matar a un ruiseñor* a veces se convierten en favoritos inesperados cuando los alumnos las descubren fuera de la presión de una tarea escolar. El énfasis no está en lo que leen los alumnos, sino en crear las condiciones para que quieran seguir leyendo.

Mostrar cómo es la lectura real

Knuese también desempeña un papel activo a la hora de dar ejemplo a sus alumnos en materia de lectura. Lee junto a ellos, comparte lo que está leyendo en ese momento y habla abiertamente de sus impresiones como lectora. Al hacerlo, demuestra de forma natural habilidades de lectoescritura como la deducción y la reflexión, sin convertir la lectura en un ejercicio puramente analítico.

Además, normaliza el aspecto emocional de la lectura. Ya sea que un libro sea divertido, invite a la reflexión o resulte conmovedor, esas reacciones forman parte de la experiencia. Hablar de historias que la hacen reír —o incluso la hacen llorar— ayuda a los alumnos a comprender que leer no es solo una cuestión de comprensión, sino también de conexión.

Esa sensación de conexión se refleja en los comentarios de los alumnos. Muchos de ellos afirman que el programa les motiva a leer más, y algunos destacan la sencilla pero significativa sensación de que alguien se preocupa por su lectura. Ese tipo de apoyo puede resultar especialmente eficaz a la hora de ayudar a los alumnos a desarrollar su confianza y su identidad como lectores.

Ampliar la lectura más allá del aula

El enfoque de Knuese también reconoce la importancia de fomentar la lectura en casa. Se anima a las familias y a los tutores a reservar un espacio para la lectura en las rutinas diarias, no mediante la presión, sino a través de la constancia y el estímulo. Cuando la escuela y el hogar transmiten el mismo mensaje, es más probable que la lectura se convierta en un hábito duradero.

El Mes Nacional de la Lectura ofrece a las familias una ocasión ideal para iniciar o reforzar esos hábitos. El enfoque no tiene por qué ser complicado: lo más importante es proporcionar a los alumnos tiempo, acceso y opciones.

Un objetivo para toda la vida

En definitiva, el objetivo de Knuese no se mide por el número de libros que los alumnos leen en un año, sino por si siguen leyendo fuera del aula. Incluso un hábito modesto pero constante de leer por placer es un resultado significativo.

Su filosofía refleja una idea fundamental de *La lectora de libros*: leer es un regalo, no un objetivo. Cuando los alumnos viven la lectura como algo placentero y autónomo, esta tiene el potencial de acompañarlos mucho después de que termine el curso escolar.

En WIVA, esa convicción está ayudando a los alumnos a redescubrir lo que el Mes Nacional de la Lectura pretende destacar: el placer sencillo y duradero de leer.

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